lunes 30 de noviembre de 2009

Restaurante "Las Ruinas" (1970). Joaquín Galván




El sábado 22 de abril de 1972, se inauguró el “Parque Lenin”, con un área de 670 hectáreas de bellos jardines, donde se ubican diversas instalaciones de recreo y culturales, que puede alojar cada día hasta 60 mil personas. El proyectista General del Parque fue el arquitecto Antonio Quintana Simonetti. La preparación del terreno requirió mover unos 2 millones de m3 de tierra vegetal, para conformar suaves ondulaciones, se sembraron aproximadamente 45 mil árboles de más de 3 metros de altura y unos 85 mil de más de un metro.

Como apoyo a las actividades culturales y de recreación, se construyeron una serie de unidades gastronómicas, entre las que destacaba "Las Ruinas", restaurante de lujo con muebles coloniales, lámparas de cristal emplomado al estilo art noveau, y grandes vitrales, donde se aprovechó la existencia de una casa ruinosa de más de 150 años, para formar un conjunto con prefabricados industrializados proyectada por Joaquín Galván y las estructuras diseñadas por el ingeniero Maximiliano Isoba.













De este logrado proyecto y su vinculación con el entorno, comentaba Roberto Segre:

En el Parque "V.I. Lenin" de La Habana, el restaurante "Las Ruinas" (1970), de Joaquín Galván, logra una sutil indefinición de los límites entre espacio exterior e interior, lograda por medio de sucesivos tamices naturales, arquitectónicos y figurativos: en el espacio central, predomina el cromatismo del espléndido vitral del pintor cubano Rene Portocarrero.


Ver Arquitectura Cubana - Varios en un mapa más grande

Fuentes:
Fotos:
http://www.urbanarbolismo.es/
Textos:
-Juan de las Cuevas Toraya, 500 años de construcciones en Cuba
-Roberto Segre, Un siglo de arquitectura antillana: 1880-1980

jueves 26 de noviembre de 2009

C A M A G Ü E Y - Guía de arquitectura y paisaje



Camagüey, ciudad cuyo centro histórico es Patrimonio de la humanidad, es de las ciudades que ha contribuido de gran manera a formar la identidad de la arquitectura cubana y es una muy buena noticia saber que se puede consultar y descargar la excelente Guía de arquitectura de Camagüey, que incluye toda la provincia y a Ciego de Ávila, en un formato similar a la presentada anteriormente Guía de Trinidad. en formato PDF y demora algo en abrir, pero es un tesoro que merece la espera, esta también es fruto de un Protocolo de Colaboración concertado en el 2001 por la Asamblea Provincial de Gobierno en Camagüey y la Junta de Andalucía, España, el texto se organiza en 5 partes, alusivas a la geografía y el contexto histórico, elementos arquitectónicos, el Centro histórico de la ciudad de Camagüey –Patrimonio Cultural de la Humanidad--, recorridos regionales y la ciudad de Ciego de Ávila.




Para mejorar y conservar el rico patrimonio cultural y arquitectónico de Camaguey, es imprescindible la buena labor de su Oficina del Historiador que también pone a disposición de todos una muy completa información online.


lunes 23 de noviembre de 2009

Edificio en Prado y Malecón, José Antonio Choy.


Nuevo proyecto de José A. Choy y su equipo para Prado y Malecón, imagen de relación con el entorno urbano

Una de las más importantes intersecciones urbanas de Cuba: la de Malecón, Prado y San Lázaro, presenta desde hace años un solar vacío a la espera de sustituir la antigua edificación existente, por algo más acorde a su posición de hito en el panorama habanero. En esta misma zona el Hotel Packard, tras varias propuestas, está en fase de estudio un nuevo proyecto. Para este mismo solar en un estudio que hiciera Nicolás Quintana desde Miami, proponía un edificio también en altura, pero muy poco integrada a la zona. El Malecón y su homogénea fachada ecléctica hasta casi la calle 23, que crea una identidad y valores patrimoniales a preservar, es solo interrumpida por unos pocos edificios altos, no tiene un inicio en esta intersección que haga valer su importancia urbana y para la que se necesita de una gran inversión de capital, la más reciente oferta de inversión es la de un grupo financiero Qatarí , luego de algunos fallidos intentos debido a varias causas, entre ellas algunas de baja calidad del proyecto presentado, etc. así lo describía Isabel Rigol en el artículo “Sobre lo nuevo y lo viejo”, aparecido en La Gaceta de Cuba:

"En 1999 la Comisión Nacional de Monumentos declaró como zonas protegidas varias áreas e importantes avenidas de la ciudad de La Habana, con el objeto de estimular un análisis más cuidadoso de lo que en éstas se construía, de modo que las nuevas obras presentaran la calidad que la ciudad merece y que constituyeran los mejores legados de la presente generación a las futuras. De ahí que las Comisiones Nacional y Provincial desaprobaran recientemente el proyecto de un hotel para una importante inversión extranjera en Malecón y Prado, un espacio sumamente privilegiado de la Habana Vieja. El diseño presentado, de muy baja calidad, se estimó lesivo a la apariencia altamente cualificada de la zona. En la decisión primó la defensa de las propiedades del lugar y se determinó esperar por un futuro proyecto que se ajustara a esta importante premisa."


Proyecto de N. Quintana para Prado y Malecón


Un nuevo edificio en Prado y Malecón

Actualmente, en una nueva licitación para la parcela, fue ganada esta vez por José Antonio Choy y su equipo, donde surge un hotel de 200 habitaciones, el proyecto hace parte de si las fachadas de las edificaciones contiguas al edificio de las “cariátides” y a partir de este va pasando de esta expresión neoclásica a una arquitectura contemporánea, sin llegar a sobrepasar la altura del edificio de los sarcófagos del Malecón.






Una gran marquesina recrea una ola gigante, que entra por Malecón y llega a Prado. Cada cierto tiempo y dependiendo de la temperatura ambiente, miles de difusores colocados en la "ola" disparan diminutas gotas de agua que refrescan el ambiente y crean una nube de rocío en esa zona. Esa técnica ya se ha usado y actúa como torre de enfriamiento en edificios con clima calido. Ese camino que atraviesa el edificio por el vestíbulo es de vidrio y debajo del mismo hay unas rocas iluminadas que recuerdan el cercano camino a las canteras de San Lázaro.

Para reducir costos energéticos y adecuar el diseño al clima cubano, se emplean elementos de madera a modo de celosías, que en la torre mas alta pueden a su vez ser controladas desde cada habitación para la protección tanto solar, como del viento y los nortes, quedando en los días de temporales o frente frío, cubierto y protegido; y cuando el tiempo no sea “agresivo”, es decir la mayor parte del año, la fachada de vidrio estaría totalmente abierta para dejar entrar la ciudad y el mar, quedando a cubierto por los voladizos en cada planta en una solución similar a los aleros del Riviera, magnifico ejemplo de hotel para este clima. La piscina es de horizonte perdido fundiéndose con el mar y está ubicada sobre el gran alero, lo que acentúa aun más este efecto de gran horizonte marino. La torre de vidrio ovalada son ascensores panorámicos.


Ver Proyectos de J.A. Choy en un mapa más grande

jueves 19 de noviembre de 2009

Casa en el Vedado (II). Govantes y Cabarrocas. 1922-1927


Continuando con el recorrido por el interior de la vivienda de Juan Pedro Baró y Catalina Lasa, luego de una primera parte, nos habíamos quedado entrando en la amplia sala que tiene los pisos de mármol gris y naranja, enmarcados en mármol blanco. Las paredes forman grandes arcadas en la zona de puertas, son de estuco gris y entre las puertas el estuco es naranja del mismo tono que los pisos. La gran sala tiene seis puertas, cuatro de ellas con espejo y todas en la parte superior con trabajos de herrería. En el recibidor y la sala hay dos lámparas, confeccionadas en Francia, de hierro y bronce laminado.


El comedor estilo art decó, tiene dos partes, el propiamente usado como comedor y un salón terraza separado por un pequeño desnivel. Sus pisos son de mármol blanco y amarillo formando grandes rectángulos concéntricos donde predomina el blanco. En las esquinas hay grandes vitrinas empotradas, con espejos interiores, trabajados al ácido, donde están dibujadas un ánfora estilizada con vegetación. A los lados de las vitrinas, apliques de bronce laminado terminados con guardabrisas de cristal. La mesa, para doce comensales, es de mármol blanco construida in situ, con un espejo rectangular al centro. Bordea toda la mesa una cenefa de mármol amarillo con jaspe negro. Las paredes están terminadas con estuco amarillo. En la terraza contigua al comedor predomina el color verde y el piso está construido con mosaicos venecianos de ese color que forman rectángulos. La biblioteca tiene pisos de mármol blanco y al centro un gran cuadrado de mármol negro jaspeado. Las paredes son lisas y están recubiertas de maderas preciosas. En tres de las esquinas se encuentran los estantes para los libros.





La escalera diseñada en forma helicoidal, adosada a la pared, tiene la baranda de hierro entorchado y cuadrangular, con un pasamanos de plata laminada. En el centro del hueco que forma la escalera, tiene una columna con una escultura de mármol. Al fondo un vitral de enormes proporciones, diseñado por Gaetan Leannin de la casa A. Billancourt de París. La lámpara que ilumina la escalera es de cristal de Murano y se puede, mediante un mecanismo eléctrico, regular su altura de acuerdo a la ocasión.



También en la planta baja se encuentra el “Sun Porche” o “Portal del Sol” que se trata de un lugar abierto rodeado de vegetación que se usaba como sala de estar, sus pisos son de mármol blanco jaspeado y las paredes de cantería, cubierta con un emparrillado de tabloncillos que llegaban al techo abovedado. En el centro hay una fuente cuadrada de mármol gris y cuelga del techo una lámpara con la forma de la fuente, que también sirve de jardinera.





Al desembocar a la planta alta se encuentra un espacioso vestíbulo, que da acceso al vestidor, al baño de Catalina Lasa y a un pequeño vestíbulo que comunica esa habitación con la del esposo, decorada en estilo art deco, con pisos de mármoles en dos tonos de rosado y paredes estucadas del mismo color e iluminada con cuatro apliques de alabastro. En los altos también se construyó una “sala de estar” en estilo neoclásico, con el piso en forma de tablero de cuadros con losas de mármol rojo oscuro jaspeado en gris y con otras color blanco. El techo es abovedado con una gran lámpara de hierro con láminas de plata.

La habitación de Pedro Baró, en el extremo derecho de la casa, es amplia y tiene pisos de mármoles blancos y negros que forman dibujos geométricos, con paredes enchapadas de caoba hasta la mitad. Las puertas de la misma madera están trabajadas a relieve. La iluminación se obtenía por cinco apliques laminados en plata. En el extremo izquierdo se encontraba la habitación de Catalina, espaciosa, con pisos de mármoles grises y rosados y paredes en estuco gris azul y beige. La iluminación se logra por ocho apliques colocados a los lados de las puertas y ventanas de la habitación.

El vestidor es pequeño, de forma octogonal, forrado en espejos que van desde el piso al techo, montados en marcos de plata y que ocultan las puertas de los armarios. El cuarto de baño es muy amplio, con pisos de mármoles, rosado, gris y beige. Las paredes de mármoles blancos y los marcos de las puertas de mármol rosado. A través de un arco de medio punto se accede al servicio sanitario, el lavamanos y la bañadera. Ésta es de mármol rosado bajo una bóveda cubierta con grandes planchas de cristal trabajadas al ácido. A ambos lados de la bañadera se encuentran dos cubículos cerrados, uno para el servicio sanitario y otro para el bidé.






La jardinería fue proyectada por el francés Forestier y realizada por la casa Lemón Legriñá y Compañía, a la sazón la mejor de La Habana en este tipo de trabajos. Los muebles los diseñó Pedro Luis Estévez Lasa – hijo del primer matrimonio de Catalina – quien viajó desde Nueva York a La Habana con ese fin. En el proyecto también participó el afamado cristalero francés René Lalique, quien años después decoró el monumental panteón que Baró construyó para su señora en el Cementerio de Colón.

Nota de HBN: Hay que añadir que la casa fue rehabilitada en 1995 por el arquitecto Fernando López.

Fuente: Texto de Juan de las Cuevas Toraya. Imágenes arq. cheo malanga(excepto las en B & N).

1ª Parte

martes 17 de noviembre de 2009

Casa en el Vedado (I). Govantes y Cabarrocas. 1922-1927


Hoy daremos un paseo por una de las más bellas y significativas casas habaneras, con un texto de Juan de las Cuevas Toraya y acompañado por unas excelentes imágenes actuales cedidas gentilmente por el conocido arq. Cheo Malanga.



El Palacio de Juan Pedro Baró. Una historia de amor.

La bellísima señorita matancera Catalina Lasa del Río se casó en 1898 en Tampa, EEUU, con Pedro Luis Estévez Abreu (hijo de la patriota y filántropo Marta Abreu) y al finalizar la Guerra de Independencia se establecen en La Habana, aunque realizaban numerosos viajes a París, donde también tenían residencia.

En uno de esos viajes conoce Catalina al riquísimo hacendado Juan Pedro Baró, casado en ese tiempo con Rosa Varona. Este encuentro daría lugar a un romance, que es descubierto por su tía Rosalía Abreu, quien sorprende a Catalina en una suite del Hotel Inglaterra que tenía alquilada Pedro Baró. Poco tiempo después, durante una fiesta que se celebraba en la residencia de un cubano en París, Catalina se marcha ocultamente con Pedro Baró, casándose poco después al amparo de las leyes francesas y montan una lujosa casa en París, donde residen con gran boato.

Aunque realizaban frecuentes viajes a La Habana, no tenían posibilidades de radicarse en esta ciudad debido a que en Cuba no existía el divorcio. Sería bajo el gobierno del General Mario García Menocal, que se aprobó esta ley, siendo el primero tramitado en nuestro país el de Luis Estévez y Catalina Lasa. Regresa entonces el matrimonio Baró – Lasa a La Habana y son invitados a una comida en el Palacio Presidencial en su honor, lo que de inmediato le abre las puertas de la alta sociedad habanera.


La casa de la calle Paseo

En la calle Paseo número 406 entre 17 y 19, los afamados arquitectos Govantes y Cabarrocas construyeron esta mansión para el riquísimo hacendado Juan Pedro Baró y su bella esposa Catalina Lasa. Se comenzó a edificar alrededor del año 1922 y fue inaugurada en 1927. Realizada en un estilo totalmente ecléctico, tiene la fachada renacentista florentino y los interiores en art decó combinado con referencias egipcias. Los mármoles todos de Carrara y los estucos fueron realizados por la casa “Dominique” de Francia, quien envió su personal a Cuba para realizar esos trabajos por el método “en caliente”.


La puerta de entrada tiene a ambos lados dos grandes columnas de terracota con capiteles dóricos. Al frente tiene dos grandes ventanas terminadas en arcos de medio punto con herrería de diseño florentino. En la planta alta un balcón al centro, con su puerta ventana coronada con una cornisa neoclásica y a los lados dos puertas ventanas coronadas con la misma cornisa. Después de la entrada hay un gran recibidor y el vestíbulo que da acceso a la escalera, cuyos pisos son de mármoles italianos y forman pirámides truncas y rectángulos con cuadrados negros. El recibidor tiene puertas de caoba que comunican con la biblioteca, con la sala y el comedor.


Ver Arquitectura Cubana - Varios en un mapa más grande

2ª Parte

domingo 15 de noviembre de 2009

16 de noviembre, La Habana cumple 490 años, ¡Felicidades!


Foto de la cúpula de la Catedral y el faro del castillo del morro de La Habana, Kazaniya Kirilka en Panoramio

jueves 12 de noviembre de 2009

Breves sobre la arquitectura cubana.





El próximo 16 de noviembre, la Villa de San Cristóbal de La Habana cumple 490 años, por tal motivo en el Parque del Agrimensor, en las inmediaciones de la Estación Central Ferroviaria, en la Habana Vieja, exhibirá un grupo de locomotoras centenarias. La Oficina del Historiador de la Ciudad (OHC), construye este museo al aire libre, que será entregado el próximo día 17. Para ello se monta una exposición con cuatro máquinas centenarias de vapor, entre las cuales se encuentra la locomotora 1112, marca Baldwing y fabricada en 1878, que se utilizó en la filmación de la película sobre José Martí, bajo la dirección del cineasta Fernando Pérez. La arquitecta Yaniset Castillo señaló que, a raíz de la reestructuración del sector azucarero, la Oficina del Historiador de la Ciudad se encargó de localizar y solicitar 40 locomotoras de vapor en todo el país, para su uso con fines históricos. Agregó que actualmente se han trasladado de otras provincias a la capital 23 de estos equipos, de los que seis se exhibirán en el mencionado parque y una se destinará a recorridos turísticos por la Avenida del Puerto.

(Fuente AIN)
Foto primera de la Estación Central del Blog "Pinceladas" de Daphne Rosas, ver más fotos de los trenes en restauración aquí


Recientemente Eusebio Leal comentaba sobre esta labor:

Ya está allí sobre la línea la más antigua de todas las locomotoras de las que han llegado y están depositadas actualmente sobre la central ferroviaria, al final del antiguo Campo de Marte, muy cerca de la zona de Belascoaín. También tenemos depositadas 12 ó 14 grandes locomotoras, y experimentados ferroviarios están trabajando en su restauración.

“Debo decir que cada vez que entregan una, es una obra de arte, no se trata de pintar las máquinas, se trata de hacerlas funcionar y colocarlas sobre líneas y hacer del lugar que escojamos -que es ahora un tema de discusión- el sitio más apropiado dada la salinidad y complejidad del medio ambiente; sobre todo porque las locomotoras se construyeron para estar a la intemperie pero en movimiento, cuando se les deja en un lugar fijo hay que tomar medidas de protección muy particular. Entonces muy pronto veremos 36 locomotoras restauradas formando un espectáculo realmente hermoso a la cultura tecnológica de Cuba, que fue uno de los primeros países del mundo que tuvo una línea férrea. Primero la línea Batabanó-Barcelona, el tramo Habana-Bejucal, el viaje Habana-Güines, estos viajes, que comenzaron el camino de hierro de una a otra dirección del país, son parte de una historia esplendorosa del ferrocarril cubano.”
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En Cienfuegos IV Taller de ciudades patrimoniales


El IV Taller Nacional de Ciudades Cubanas Patrimonio Cultural de la Humanidad comenzó hoy en Cienfuegos. Irán Millán Cuétara, Director de la Oficina del Conservador de la ciudad de Cienfuegos explicó que durante dos jornadas especialistas de Ciudad de La Habana, Trinidad, Camagüey y el territorio sede intercambiarán experiencias sobre las perspectivas y problemáticas de la conservación patrimonial.

Norberto Carpio Calzada, conservador de Trinidad, expresó que entre los principales retos de mantener un patrimonio mundial está la preservación de entornos habitados, lo cual conlleva a una evaluación de las necesidades de cada familia y lograr el desarrollo de los servicios mediante proyectos sustentables. Según la conferencia magistral de la arquitecta cubana Isabel Rigol, consultante del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, Cuba es el país del Caribe con mayor cantidad de sitios declarados patrimonio mundial. Desde el año 1982 y hasta el 2006 en el área caribeña existen casi una veintena de lugares naturales y culturales protegidos a nivel mundial y de ellos nueve pertenecen al territorio nacional, siendo el centro histórico de Camaguey el último en sumarse a la lista, afirmó Rigol.

(Fuente AIN) Foto de Mikel Ortega en Panoramio
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PREMIOS DE LA VII BIENAL DE LA ARQUITECTURA CARIBEÑA